martes, 13 de agosto de 2019

TRANSICIÓN



—Permítame—dijo convencido a su compañera que entrelazaba sus dedos indecisa. Delante de la puerta estaban esperando las montañas compitiendo entre sí por atrapar la visión. Aguiluchos giraban en cada cima bordeadas de algodones pomposos que parecían de fantasía y no era un sueño. Quizás estaban irremediablemente… ambos tenían coincidencia en este punto. Convencidos de que era el domingo siguiente a la tragedia sufrida por aquel accidente automovilístico. Querían ver el rostro del acusado aquella mañana, para qué insistir si el rencor los abandonó cuando entraron al edén.

sábado, 27 de julio de 2019

KNOX



El robot que te reemplaza en la cocina. La empresa fabricante asegura que no tiene defectos, y yo no les creo. Todas las máquinas tienen fecha de vencimiento. Lo que más me gusta de él es que sabe entretenernos cuando corta la luz, y tiene linterna propia. En casa tenemos la primera versión, el Knox I, aunque este año está al límite de su función. El tiempo de uso es de seis años y el nuestro ya va por el octavo. Hace unos días que se queda en el sol, y su andar se detiene ante cualquier obstáculo que antes esquivaba con facilidad. Con sus pequeñas ruedas se transporta obedeciendo cualquier orden tardando más de lo usual en cumplirlas. Nuestra paciencia no es la misma cuando sentimos que las tareas nos superan. A veces, mis hijos lo maltratan porque no entienden que el Knox no toma al pie de la letra sus caprichos, en ese sentido, lo están confundiendo conmigo.


Un día voy a despertar y te voy a encontrar apagado obligándome tal hecho a meterte en un basurero. Nuestros vecinos ya cuentan con un nuevo Knox. Entiendo que soy incapaz de deshumanizarte como todos en este lugar.


Cuando la familia se enoja agradezco tu presencia para simular compañía. Querido Knox, siendo mi más preciada posesión, debo esconderte en mi depósito de lo contrario el secreto que me guardaste nos arrastrará juntos al olvido.

jueves, 25 de julio de 2019

AMANECER


La vaca pasta somnolienta. Pastizales acarician su pelaje con la brisa, sacude las orejas por las moscas que vuelan en círculos. Él aguarda sumiso a la franja naranja. Las sierras curvan en zigzag el horizonte verduzco y ubican los pinos a su antojo. La vaca se percata de su presencia  y larga un mugido, mueve la cabeza y lo mira de perfil. Exhala fuerte dos líneas de hálitos y continúa pastando. Él quiere perderse como la estrella, con las manos en los bolsillos escupe ante la vigilancia atenta del mamífero. Da la espalda para entrar en calor, y la ruta negra ahora está gris. La camioneta está varada y el auxilio del seguro todavía no llega. El transito va en aumento, y es mal momento para orinar recuerda tarde. Mala señal, para un viaje de regreso, quería volver al amor que había abandonado kilómetros antes en aquella granja inhóspita inundada de bichos. Había perdido todo y el amanecer se fue con él.

miércoles, 24 de julio de 2019

LA LEY DE LA YARARÁ






"Muerda o será mordida", recordaba la ley primera que enseñaba su profesor en la escuela primaria de yararás en San Ignacio. Rosalía entendió porque sus amigas eran tan agresivas, y la importancia de desarrollar un método de defensa ante cualquier ataque. Con la criatura enfrente no detectó colmillos, sino cinco tentáculos cortos y blandos que se acercaban. Desobedeció la ley primera, y la consecuencia fue ser aprisionada en una vidriera a dieta de ratas y destellos fotográficos.